¿Es pecado presumir?

Ahora que vivimos en una sociedad sumamente libre en la que la crítica reina a destajo, nos sentimos tan a gusto criticando el trabajo, actuaciones o palabras de los demás, sin pudor alguno, que no reparamos en la maldad de nuestras acciones.

Es una situación que ya forma parte de la normalidad diaria y que hemos asumido tranquilamente.

Dentro de un panorama así, ante la crítica, uno puede o bien reaccionar y afectarse o bien seguir su vida sin dejarse afectar por los comentarios de los demás.
¿Qué hacer?
He ahí el gran dilema.

En primer lugar preguntaría ¿Por qué tenemos tanto miedo a las críticas? ¿En qué nos van a afectar? Efectivamente, si no eres capaz de estar por encima de comentarios externos, si tienes una débil o equivocada concepción de ti mismo, serás plenamente vulnerable a las críticas de los demás.

¿Eres de aquellos que necesitan que los demás te digan si estás haciendo algo bien? ¿No tienes fortaleza suficiente para, por ti mismo, juzgar si lo que estás haciendo es bello en sí mismo?

¿Cómo vas a tener éxito en un trabajo u obra si ni siquiera tú mismo te crees que estás haciendo algo bonito?

Nos han enseñado desde pequeños a ser humildes. Bien, pues la humildad es una forma de actuar basada en la templanza y en el dominio propio. No confundamos la humildad con el no reconocimiento de que somos capaces de producir y hacer cosas hermosas. Porque si no somos capaces de ello, tampoco habremos encontrado nuestra misión y lo que es peor, nuestro sentido en esta vida.

¿Para qué estás aquí? ¿Para vegetar? ¿Para dejarte avasallar? ¿Qué eres? ¿Eres alguien? ¿O no eres nada? ¿Cuál es tu valor aquí y ahora?

Con este post quiero que penséis sobre ello. Sobre la falsa humildad, francamente repugnante, ya que la falsedad es como un sepulcro blanqueado, tal y como indica el libro más sabio de todos los tiempos, las Sagradas Escrituras. Aparentar ser algo sin serlo es fatuo, negativo y francamente decepcionante.

¿Entonces? Volvamos a la pregunta inicial…. ¿Es pecado presumir?

Yo defiendo el presumir como la necesidad intrínseca que tenemos los seres humanos de creer en nuestro potencial y capacidad de hacer las cosas bien. Sin esa capacidad, es inútil hacer 20 masters seguidos. Siempre fallará la parte personal y el progreso será imposible. No me refiero al envanecimiento de uno mismo por sentirse superior a los demás por capacidad económica, belleza, estudios o inteligencia, ya que todo aquello que hace daño a los demás no puede ser bueno. Me refiero al hecho de que si nosotros mismos no somos capaces de creer en nuestra valía, los demás tampoco lo harán.

Si haces cosas bonitas, compártelas con alegría y limpieza de corazón. Lo bello está para compartirlo con los demás. Comparte tu alegría con los demás. Irradia cual sol, energía positiva abundante para salpicar a otros e intenta ser ejemplo para muchos por tus retos alcanzados. No hay nada malo en ello.

Piensa que así, estás adornando el Universo.

Feliz lectura a todos.

Por Patricia Peirote Hermann

5 respuestas a ¿Es pecado presumir?

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