El milagroso reset

“Resetear el nervio”

Escuché por primera vez esta expresión cuando mi médico de cabecera aplicó un reset. Al igual que en un ordenador: el proceso consiste en apagar para volver a activar. En mi caso concreto fue para el tratamiento de una neuralgia del trigémino.

Y ciertamente me ha dado vueltas en la cabeza esta expresión  porque veo que tiene la misma aplicabilidad en nuestra vida real.

Habituados a nuestra rutina diaria, nos encontramos en nuestra zona de confort, es decir, en un escenario conocido.  Bueno ó malo, el escenario diario y rutinario es nuestra sombra. Es predecible y probablemente muy aburrido..  A veces, nuestra vida es así. Un conjunto de rutinas que componen un cuadro de unas 16 horas aproximadamente.

Es un círculo vicioso muy venenoso y tramposo porque la rutina se alimenta con nueva rutina. Esta se va acumulando. Rutina sobre rutina, hasta crear una torre de arena, la cual, en un momento determinado ya no se sustenta…. La arena se ve arrastrada por la fuerza de la gravedad y nuestros castillos se desmontan. ¿Cómo? A través de fases de ansiedad, depresión, enfado con el mundo, insatisfacción con todos y con nosotros mismos, irritabilidad…

Es precisamente en estos momentos cuando sugiero aplicar el milagroso reset.  Cortar automáticamente con toda la rutina diaria para producir una evasión inmediata de todo lo que nos rodea habitualmente y ocupar un espacio de tiempo totalmente distinto al habitual para después volver a abordar la realidad con una nueva visión.

El reset debe ser inmediato. Si lo pensamos demasiado, pierde efectividad.  El cambio tiene que ser notable. Debe romper con nuestra particular rutina litúrgica.

Cuando se produce el reset, el cerebro se alimenta de nuevos impactos. La distancia de la vida habitual nos hace contemplar las cosas desde otro punto de vista. La lejanía minimiza lo que antes eran grandes problemas. Practicamos una visión helicóptero y nos vemos literalmente a nosotros desde arriba. ¡Fantástica experiencia! Sumamente enriquecedora, permite aflorar nuestra dormida creatividad y nos ayuda a retomar la vida diaria sin dolor,cansancio, irritación o ansiedad, de la misma manera que a mi me ocurrió cuando mi médico me aplicó el milagroso reset.

Desde que lo conozco, lo aplico y me va bastante bien. Espero que a vosotros también.

Un saludo a todos.

Por Patricia Peirote Hermann

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