Desarrollo personal

Y yo con estos pelos…

Es una forma de expresar un sentimiento: el de la no adecuación persona / momento.
Una visita o una invitación inesperada..
Nos puede encontrar con estos pelos.. “no adecuados para una situación determinada”.

¿Bailamos entonces un baile de máscaras en una sociedad, todavía enlatada y poco natural, que todo lo prejuzga según la apariencia externa?

No premiamos la autenticidad, sino la apariencia.
Todo lo diferente es considerado como raro.
Lo bueno se admira cuando su autor ya ha fallecido.

Aunque es bien cierto que tenemos que parecer primero para ser después, debemos tener en cuenta que en el “bypass” entre parecer y ser, hay cierta falsedad, es decir, la cara que ofrecemos para aparentar o parecer algo que no somos en realidad.

Por esta razón, los “pelos despeinados” son para algunas personas una falta de etiqueta o protocolo imperdonable, mientras que para otros significan una forma de representar su clara oposición a un sistema impuesto por una sociedad en decadencia, que obligatoriamente debe cambiar sus pilares para permitir una convivencia armónica y auténtica.

Por Patricia Peirote Hermann

¿Vendemos o no vendemos?

Cansada de leer y escuchar criterios un tanto erróneos sobre lo que es vender, quiero lanzar este nuevo post acerca de este tema.

¿Vendo o no vendo? se refiere a la pregunta que todos deberíamos hacernos y contestar francamente, ya que desde que nos levantamos hasta que nos volvemos a acostar, estamos vendiendo.
¿Qué es en sí vender?
Muchos confunden la venta con el hecho de intentar convencer a alguien de nuestros razonamientos para que compre algo y por tanto se produzca una transacción económica.
Entendiendo muchas personas cualquier transacción económica como algo interesado, material o incluso sucio.

Es cierto que vivimos en una sociedad en la cual la venta fría es rechazada porque automáticamente y sin pensar, rechazamos a quien nos pide, porque lo sentimos como algo molesto y que nosotros no hemos buscado. De esta manera, las técnicas de venta están evolucionando y se están adaptando al marketing de permiso en lugar de la interrupción.

Ante el prejuicio que existe ante la venta, trabajo que es erróneamente considerado como algo sencillo, quiero defender el hecho mismo de la venta como un acto cotidiano que todos realizamos, partiendo de la base que lo primero que vendemos es a nosotros mismos.
Si no somos capaces de vendernos a nosotros mismos ¿cómo vamos a encontrar un empleo?
Si las empresas no se dedicaran a vender, ¿de qué vivirían?
En un mundo idílico, de cuento infantil, se podría dar una utopía así pero no en el mundo actual.

Cuando contacto con una persona a la que no conozco, estoy siguiendo los mismos patrones de venta que siguen los ejecutivos comerciales.
¿Cuál es el fin último de una nueva interrelación personal? Intercambiar. Yo te ofrezco. Tú me ofreces.
Exactamente lo mismo ocurre en la venta. Ofrecemos servicios y productos a cambio de algo.

Puede parecer que defienda un mundo totalmente materialista en el que todo se hace por algo. Realmente así es. Desde el momento en el que necesitamos comer para sobrevivir, estamos condicionados a aportar valor a alguien para obtener el medio que nos permita comer. Así de simple.

Nos escandalizamos cuando una persona aprovecha todas las ocasiones de su vida para vender algo. Este es un perfil de una persona que entiende el intercambio como un reto en su vida. Que disfruta con este reto, busca personas que necesitan lo que él ofrece y satisface sus necesidades. Entonces ¿qué pecado hay en satisfacer necesidades a través de la venta de productos?

El problema estiba en cómo nos ganamos el derecho a proseguir. Actuando torpemente, invadimos el espacio de otros, sin haber hecho previamente los deberes, hablando como parlancchines maleducados que no dejan hablar a los demás, destrozando de esta forma cualquier oportunidad comercial.

Hay quien nunca ve oportunidades comerciales porque esto de la venta no va con ellos y cuando una oportunidad comercial en la organización se acerca, literalmente la destroza.
Si las personas que trabajan en una organización no saben aprovechar los Momentos de la Verdad como Momentos u oportunidades únicas para producir ventas por prejuicios erróneos o porque simplemente ni se les ocurre porque viven tranquilamente sentados sobre la silla de su despacho, las empresas dan pie a que otros que sí están preparados, puedan satisfacer las necesidades de muchos.

En nuestros cursos de ventas hay una escena de película que particularmente me gusta mucho, precisamente por lo que se escandalizan los demás. Un vendedor de automóviles, aprovecha el Momento de un entierro para dar una de sus tarjetas a la viuda. El tiene su derecho a ofrecerle su tarjeta. Ella tiene su derecho a rechazarla. No quiero contaros el final.. aunque sí comentar que ese vendedor detectó un Momento de la Verdad y lo usó.

La venta sigue exactamente las mismas pautas de actuación que la seducción.
Seducimos a diario. A nuestras parejas, hijos, compañeros, jefes, etc.. para que crean en nosotros, para que nos escuchen, en definitva para que nos tengan en alta estima y para que nos quieran.

¿Vendemos o no vendemos?

Contesta tú mismo, querido lector.

Reflexiones en una tarde de mayo caluroso.
Por Patricia Peirote Hermann

Desaprendiendo lo aprendido

Rara vez tenemos clara consciencia de que aquello que han impreso en nuestras mentes desde pequeños es cuestionable.  Simplemente forma parte de nosotros como una herencia impuesta y aceptada inconscientemente.  Actuamos por imitación de los comportamientos de nuestros padres y seguimos fielmente los mismos rituales.

En este sentido, podemos decir que los hijos son una prolongación de los padres.  Prolongan ideas cuaternarias que quedan obsoletas, no solo con el paso del tiempo, sino con la evolución constante que experimenta la mente humana.

Me asombro ante el seguimiento que tienen por ejemplo, costumbres auténticamente medievales, que en un entorno moderno y prácticamente metalizado muestra unos comportamientos que no encajan con el mobiliario y que vemos se repiten año tras año, con una constancia férrea, en diferentes momentos “festivos” a lo largo del año.

Actuamos de forma irracional, guiados únicamente por una falsa sensación de lealtad a las costumbres que heredadas de los padres.

Al igual ocurre en el entorno empresarial.  Sigue habiendo personas que se aferran a épocas mejores en las que vivieron “mejor” y reproducen este modelo mental en su realidad diaria, no dándose cuenta del efecto que generan así como de su desfase con los cambios que se están produciendo.  En este sentido, usan las técnicas que han usado siempre y se resisten a la novedad. Ejemplos tenemos a miles: desde líderes que no han adaptado su estilo de mando al nuevo paradigma, hasta  personas que no aceptan los nuevos cambios o tecnologías o personas que cuando han perdido su empleo fijo, prefieren morirse a seguir luchando.

Es precisamente en todas estas situaciones relatadas cuando es preciso desaprender lo aprendido, no solamente por el bien de los demás sino, de forma egoísta, por el bien de uno mismo.

No se trata de hacer borrón y cuenta nueva. Esto sería “too much for our brains”. Se trata de aprender a vernos desde fuera,  mostrar interés por conocernos mejor, con el fin de reconocer si encajamos en este entorno en el que estamos viviendo.

Puede ser que aunque alguno lo reconozca, le de igual el modelo que esté siguiendo. De hecho, incluso podríamos ir vestidos como los primeros hombres, si pensamos así.  Si entramos en la espiral del todo me da igual, no tenemos límite.

Se trata de tener un comportamiento que responda a una mente abierta, interesada por lo que ocurre a su alrededor y dispuesta a aprender cosas nuevas.  ¿Somos lastres o bien aportamos algo a esta sociedad?  ¿Entonces…..? ¿Seguimos empeñados en mantener las costumbres medievales o somos capaces de adaptarnos a nuestro mundo real? En definitiva, ¿queremos vivir en un mundo irreal o en la cotidiana realidad?

Puede ser preciso entonces que tengamos que desaprender lo aprendido. Con naturalidad, nunca como robots o máquinas inducidas. Siempre escudriñando. Buscando la verdad, no conformándonos con lo impuesto, heredado o popular.  Es el momento de ser individuos vivos, en constante movimiento, activos, desafiantes y no manipulables.

Ni la manipulación o la imposición forman parte de este siglo, ya que frenan el aprendizaje del ser humano libre e independiente.

¿Te animas a desaprender lo aprendido? Merece la pena. Es un reto y produce un cambio de miras.

 

 

 

El Auto desarrollo comienza con el Autoconocimiento

El Autodesarrollo personal es el cambio constante en nosotros que se opera a través de la energía impulsada a través de Voluntad.

Una persona dotada de una voluntad férrea persigue y consigue habitualmente sus objetivos. Una persona, con falta de Voluntad, simplemente se “deja llevar”.

En esta vida tenemos dos opciones: O bien vivimos sin ocuparnos de nosotros mismos o bien optamos por cuidar nuestro cuerpo, mente y espíritu.

Extrapolado a un ejemplo diario podría ser: Voy al médico cuando tengo una enfermedad versus me ocupo de conocerme para cuidar este cuerpo perfecto que he recibido y prevengo las enfermedades.

Dentro del libre albedrío que nos caracteriza como seres humanos, podemos decidir libremente por una u otra opción.

¿Qué queremos ser?

El Auto desarrollo es la superación constante de nosotros mismos.  Es la evolución y no el estancamiento. Es un proceso de mejora continua.

Si he nacido con unas características personales, puedo,  a través de mi Voluntad, esfuerzo y sobre todo constancia,  corregir, mejorar y superarlas.

¿No hemos oído tantas veces el “Querer es poder”? ¿Quieres? Entonces puedes.  ¿No quieres? Entonces no puedes.

Cuando escucho a algunas personas decir: “¡No puedo!”, pienso internamente que todavía no han descubierto todo su potencial.

Ante un mismo problema, una persona puede actuar con calma  y sin embargo otra, quedar embriagada de desesperación. Evidentemente,  la diferencia entre ambas es el Enfoque. Yo puedo contemplar la realidad como algo positivo o bien puedo optar por verla en negativo.

Está más que demostrado que aquellas personas que tienen clara su Misión en esta Vida, pueden resurgir como un Ave Fénix de las situaciones más difíciles,  con éxito. Graves enfermedades, encontrarse en el lecho de muerte, haber perdido a familiares o pertenencias, considerando todo esto como incidentes en un su vida que deben sortear para seguir su camino.

¿Todavía no has encontrado tu Misión? ¡Encuentrála! ¡Urgentemente! porque así dotarás de Sentido a tu Vida.

El Dr. Bach, por ejemplo, encontró el Sentido de su Vida cuando descubrió que quería practicar una medicina que no generara dolor.  Esa fue su Misión en esta Vida, la cual perdura y cuyos beneficios estamos disfrutando aún hoy en día.

Si yo  conozco bien cuales son mis puntos débiles, podré proceder a trabajar sobre ellos para desempeñar mi Misión.

Cuando nos auto conocemos, no precisamos que los demás nos digan lo que tenemos que hacer porque tenemos control sobre nuestro propio timón.

Con auto conocimiento podemos desarrollarnos como personas en todos aquellos puntos en los que queramos modificar.

El auto conocimiento evita la dependencia de charlatanes. Porque el auto conocimiento aporta seguridad y por ende libertad.

El auto conocimiento es la guía que nos muestra el camino.

 

Somos únicos e irrepetibles. Somos piedras en bruto al nacer. Depende de nosotros mismos que seamos un diamante pulido o una piedra en bruto.

 

 

Por Patricia Peirote Hermann

 

 

 

 

Describiendo a Twitter

Mucho se habla de esta potente Herramienta de comunicación. Los guruses nos explican las normas de uso, lo que se puede hacer, lo que no… Algunos estamentos de poder la odian firmemente… Hay quien daría, no se sabe el qué para eliminarla…etc..

Mucho se habla de Twitter. Y a través de Twitter también muchos hablan mucho, valga la redundancia.

¿Cómo describiría a Twitter?

Como una potente Herramienta de comunicación con alma indómita, salvaje y  libre.

Independientemente de que muchos la intenten regular con normas, no pueden.  Es la vía de expresión que la sociedad estaba necesitando. (Necesidad latente pero no cubierta.) Ahora permite establecer una línea de conexión libre y abierta con otros seres humanos en cualquier lugar de este planeta tierra.

Nos quejamos constantemente de la individualidad. Pues aquí tenemos una herramienta magnífica para practicar el #Teamconcept.  Entre todos podemos (Yes, we can) cambiar muchas cosas, que hasta la fecha se han hecho mal.

Demos vía libre a nuestra necesidad de hablar, de compartir, de denunciar las injusticias y de colaborar, todo ello a través de esta fabulosa herramienta de comunicación.

La humanidad necesitaba un motor de acción para salir del abulismo y borreguismo al que nos habíamos sometido voluntariamente.

Se acabaron las dictaduras, la información unidireccional, las mentiras ocultas, el borreguismo colectivo, en definitiva.

No demos gracias a la Herramienta en sí sino a la “casualidad” de estar viviendo plenamente en una época de cambios, en la que a partir de ahora todo puede ser posible, en la que juntos acabaremos con las mentiras de unos pocos que quieren engradecerse y enriquecerse a costa de los demás, en la que los que ambicionan poder tendrán que cambiar sus estilos opacos por una democracia transparente, en la que los arrogantes enseguida son traspasados por falta de consistencia, en la que nuestro niño interior aflora y actúa con creatividad, pasándolo bien.

Sigamos disfrutando con nuestras posibilidades de comunicación, dones innatos que nadie debe ni puede acallar.

Por Patricia Peirote Hermann

El milagroso reset

“Resetear el nervio”

Escuché por primera vez esta expresión cuando mi médico de cabecera aplicó un reset. Al igual que en un ordenador: el proceso consiste en apagar para volver a activar. En mi caso concreto fue para el tratamiento de una neuralgia del trigémino.

Y ciertamente me ha dado vueltas en la cabeza esta expresión  porque veo que tiene la misma aplicabilidad en nuestra vida real.

Habituados a nuestra rutina diaria, nos encontramos en nuestra zona de confort, es decir, en un escenario conocido.  Bueno ó malo, el escenario diario y rutinario es nuestra sombra. Es predecible y probablemente muy aburrido..  A veces, nuestra vida es así. Un conjunto de rutinas que componen un cuadro de unas 16 horas aproximadamente.

Es un círculo vicioso muy venenoso y tramposo porque la rutina se alimenta con nueva rutina. Esta se va acumulando. Rutina sobre rutina, hasta crear una torre de arena, la cual, en un momento determinado ya no se sustenta…. La arena se ve arrastrada por la fuerza de la gravedad y nuestros castillos se desmontan. ¿Cómo? A través de fases de ansiedad, depresión, enfado con el mundo, insatisfacción con todos y con nosotros mismos, irritabilidad…

Es precisamente en estos momentos cuando sugiero aplicar el milagroso reset.  Cortar automáticamente con toda la rutina diaria para producir una evasión inmediata de todo lo que nos rodea habitualmente y ocupar un espacio de tiempo totalmente distinto al habitual para después volver a abordar la realidad con una nueva visión.

El reset debe ser inmediato. Si lo pensamos demasiado, pierde efectividad.  El cambio tiene que ser notable. Debe romper con nuestra particular rutina litúrgica.

Cuando se produce el reset, el cerebro se alimenta de nuevos impactos. La distancia de la vida habitual nos hace contemplar las cosas desde otro punto de vista. La lejanía minimiza lo que antes eran grandes problemas. Practicamos una visión helicóptero y nos vemos literalmente a nosotros desde arriba. ¡Fantástica experiencia! Sumamente enriquecedora, permite aflorar nuestra dormida creatividad y nos ayuda a retomar la vida diaria sin dolor,cansancio, irritación o ansiedad, de la misma manera que a mi me ocurrió cuando mi médico me aplicó el milagroso reset.

Desde que lo conozco, lo aplico y me va bastante bien. Espero que a vosotros también.

Un saludo a todos.

Por Patricia Peirote Hermann

Acerca de los Valores en una Organización

Se habla mucho de Valores en general, término que se han apropiado muchas veces organizaciones carentes del sentido de una Cultura organizativa.

En momentos como los actuales, la competitividad entre las empresas se vuelve más intensa y la supervivencia depende, literalmente de los cimientos sobre los que se ha estructurado.

Una empresa que tiene un posicionamiento sólido, ofrece una personalidad propia, que brilla como una estrella única y espectacular.

Para llegar a tener un posicionamiento único, hay que tener en cuenta varios factores:

  • El primero que se posiciona en la mente del consumidor es el más recordado. (Podemos acordarnos del nombre del primer hombre que pisó la luna ¿y del segundo?)
  • Podemos re-posicionar un concepto exitoso, ofreciendo variantes a un modelo de éxito con características “nuevas”. De esta forma estaremos alargando la vida de un servicio, producto o modelo de negocio.
  • Podemos usar el posicionamiento en contra. Es decir, aprovechar una adversidad para utilizarla a favor nuestro y así diferenciarnos de la competencia.

Hablamos de conceptos muy marketinianos, estratégicos y obviamente humanos, ya que como decía J. Chías, el mercado son personas.

¿En qué sentido nos ayuda la definición de unos Valores compartidos?

La definición de unos Valores compartidos favorece un alineamiento conjunto, potenciando así el Trabajo en equipo y coordinado.

Una organización que tiene unos Valores definidos y compartidos , puede evitar muchos errores en la selección de personal, genera cohesión dentro del grupo y fomenta el flujo de la comunicación.

En todos los proyectos de implementación de una Visión, Misión y Valores en los que he participado, he sido testigo de las siguientes consecuencias:

Aumento de la motivación; Mayor identificación empleado/empresa;  Mejora del flujo de la información y Seguridad, al aportar un marco de referencia.

No todas las empresas tienen los mismos Valores.  Tal y como comenté al inicio de este post, se trata de poseer rasgos propios y diferentes a los demás.

Y extrapolando este asunto al terreno personal, podemos observar que todas las personas se identifican con unos Valores, los cuales  intentan compartir con personas afines.

En este sentido, yo he encontrado en las Herramientas 2.0  la posibilidad de establecer lazos de unión con otras personas interesantes, sobre la base de Valores tan honorables como la Transparencia, la Libertad y el Respeto Mutuo.

Nuestros Valores nos definen, nos ayudan en el camino y nos sirven de referencia cuando estamos perdidos o hundidos.

Por Patricia Peirote Hermann

A través de los ojos de un gato

Siempre me han fascinado los gatos. Son enigmáticos, independientes, misteriosos….  Hay algo en ellos que siempre ha generado una enorme curiosidad en mi.

Sus comportamientos son singulares, inimitables, actúan contra toda lógica humana..

Quería escribir un nuevo post acerca de enfermedades vencidas y creo que puedo hablar del comportamiento de los animales así como de su influencia en la enfermedad.

Observo a mi gato peludo, sentado y oliendo el aire. Sé que está oliendo la tormenta que está por venir, que huele instintivamente el bien y el mal a su alrededor. Que necesita cariño y cuidados y que él también los da.

¡Cuántas veces nos hemos quedado mirando fijamente hasta que uno de los dos ha acabado cediendo! Les encanta observar sin mover sus grandes ojos, que delatan lo que piensan a través de sus pupilas.

El carisma que rezuman es totalmente zen.  Cuando mi gato me mira, su calma me transmite paz. Parece que me quiera decir: “¡Tómate la vida con más tranquilidad y saborea el momento del ahora, del presente!”.

Nada se le escapa. Lo escucha todo, lo ve todo. Hasta las mosquitas más pequeñas pueden ser objeto de sus garras si se lo propone.

Son francamente mágicos.

¿Y porque digo que pueden notar nuestros sentimientos?  No recuerdo una muestra más auténtica de cariño que la que me ofreció mi gato en un episodio de dolor agudo que me hizo encogerme encima del sofá, cuando de repente noté cómo estaba secando mis lágrimas con su lengua. Una a una, eliminó las lágrimas que recorrían mi cara,  con una paciencia indescriptible, que hasta la fecha no he observado en un humano.

Curiosamente no lo ha vuelto a hacer nunca mas.  Tampoco yo he vuelto a experimentar otra vez esta secuencia de dolores, gracias a Dios, así que efectivamente, puedo confirmar que el cariño ayuda en la enfermedad y que el instinto de un animal sirvió para calmar mi angustia.

También he aprendido muchas cosas de él. Reconozco que a veces incluso lo he imitado y he podido entrar en un estado de total calma y paz, oliendo el aire, agudizando mis sentidos y disfrutando de la gran obra de nuestro Creador.

Me gustaría aprender a ver a través de los ojos de un gato.

Por Patricia Peirote Hermann

¿Cuánto vale la confianza?

Confiar en algo puede parecer algo banal y sencillo y sin embargo es algo que al ser humano le cuesta bastante.

Nuestro instinto animal nos induce a adoptar una reacción de protección ante cualquier situación nueva. En este sentido, es difícil observar que alguien muestre confianza completa  en otra persona que haya conocido recientemente, a no ser que estemos hablando de niños o de personas con tanta ingenuidad que roce algún tipo de retraso.

Aún y a pesar de ser esto un hecho ampliamente conocido, hay quienes utilizan expresiones de confianza en cuanto conocen a otra persona. Son los “confianzudos”. Muy simpáticos, hábiles para generar un ambiente distendido y de total familiaridad, que no siguen el protocolo apropiado para ir subiendo los diferentes peldaños de la llamada escalera confianza.

La falta de asertividad que se encuentren, les hace creer que sus objetivos de confianza han sido logrados rápidamente y sin apenas esfuerzo, lo cual todavía los vuelve más estúpidos, en su ego, haciéndoles ciegos a la realidad.

Si todo tiene un proceso, la construcción de la confianza también tiene el suyo.

¿Qué es exactamente la confianza para que algunos crean que la poseen sin poseerla de verdad?

¿Es un mero intercambio de conversaciones?  ¿Está basada en algunas interrelaciones?  ¿En saludos?

Confianza es un cerrar los ojos y confiar plenamente en el otro, sabiendo que no te traicionará.   Confianza es abrirse plenamente como persona. Confianza es mirarse a los ojos y sentir lo mismo.


La Confianza es un bien muy preciado, por el que muchas personas pagarían, sin saber que la Confianza se genera sobre la base de la honestidad, del respeto mutuo y del amor .


La Confianza se rompe cuando el hilo conductor formato por este trío de Ases:  honestidad, respeto mutuo y amor, se corta.


El engaño, la traición, la hipocresía, la murmuración, la codicia… rompen de inmediato este hilo conductor de la honestidad, del respeto mutuo y del amor.


Cierto es que como humanos que somos,  podemos fallar y equivocarnos e intentar recomponer esta confianza.  Esto solo lo conseguiremos si tenemos  Amor.  Porque solo el Amor es sufrido y capaz de actuar sin rencor.

Solo el Amor es capaz de reconstruir lo que se ha roto.


¿Merece la pena trabajar por adquirir la confianza de las personas que te rodean? ¿Eres poseedor de este hilo conductor: honestidad, respeto mutuo y amor?  Si es así, úsalo y serás productivo y constructivo.  En caso negativo, deja ya de engañar a más personas.  Te lo agradecerán.


Por Patricia Peirote Hermann


Esa visión del infinito …


Puntitos revoloteando

Parece que estén vivos

“Son”

Indefinidos y abundantes

“Son”

Parecen hablar

“Son”


“Son y eres tú al mismo tiempo. Formas parte de ellos”

¿Son la Vida?


“Puedes imitarlos”

“Abrirte y expandirte al infinito”

“¡Siéntelo!”


Contemplo la magnitud del infinito

Gozo de mi libertad, de mi vida y de mi yo.


“Puedes regresar cuando quieras a tu yo material”

Son visiones diferentes

“Son idénticas”

“Solo tienes que aprender a ver”

“Aprende a entrenarte en la  expansión / concentración”

Me siento libre

“Eres”

Las partículas ó puntitos se mueven libremente


“Son”


Por Patricia Peirote Hermann