Comunicación

Describiendo a Twitter

Mucho se habla de esta potente Herramienta de comunicación. Los guruses nos explican las normas de uso, lo que se puede hacer, lo que no… Algunos estamentos de poder la odian firmemente… Hay quien daría, no se sabe el qué para eliminarla…etc..

Mucho se habla de Twitter. Y a través de Twitter también muchos hablan mucho, valga la redundancia.

¿Cómo describiría a Twitter?

Como una potente Herramienta de comunicación con alma indómita, salvaje y  libre.

Independientemente de que muchos la intenten regular con normas, no pueden.  Es la vía de expresión que la sociedad estaba necesitando. (Necesidad latente pero no cubierta.) Ahora permite establecer una línea de conexión libre y abierta con otros seres humanos en cualquier lugar de este planeta tierra.

Nos quejamos constantemente de la individualidad. Pues aquí tenemos una herramienta magnífica para practicar el #Teamconcept.  Entre todos podemos (Yes, we can) cambiar muchas cosas, que hasta la fecha se han hecho mal.

Demos vía libre a nuestra necesidad de hablar, de compartir, de denunciar las injusticias y de colaborar, todo ello a través de esta fabulosa herramienta de comunicación.

La humanidad necesitaba un motor de acción para salir del abulismo y borreguismo al que nos habíamos sometido voluntariamente.

Se acabaron las dictaduras, la información unidireccional, las mentiras ocultas, el borreguismo colectivo, en definitiva.

No demos gracias a la Herramienta en sí sino a la “casualidad” de estar viviendo plenamente en una época de cambios, en la que a partir de ahora todo puede ser posible, en la que juntos acabaremos con las mentiras de unos pocos que quieren engradecerse y enriquecerse a costa de los demás, en la que los que ambicionan poder tendrán que cambiar sus estilos opacos por una democracia transparente, en la que los arrogantes enseguida son traspasados por falta de consistencia, en la que nuestro niño interior aflora y actúa con creatividad, pasándolo bien.

Sigamos disfrutando con nuestras posibilidades de comunicación, dones innatos que nadie debe ni puede acallar.

Por Patricia Peirote Hermann